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COOPERCEL – EXPERIENCIA Y CALIDAD
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El único fabricante de celofán en América del Sur tiene como diferencial casi setenta años de experiencia en este mercado, con el perfeccionamiento continuo de su producción. Esta historia empezó en 1941, cuando el complejo industrial de las Industrias Reunidas Francisco Matarazzo (IRFM) pasó a dedicarse a la producción de celofán, después de desarrollar la técnica y los equipos necesarios para obtener el film transparente a partir de la regeneración de la viscosa (celulosa disuelta).
Surgió entonces la marca Celosul, cuya fábrica se inauguro en el barrio Ermelino Matarazzo, zona este de San Pablo, Brasil. |
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En 1994, con el cierre del grupo Matarazzo, parte de los empleados decidió constituir la Cooperativa de los Trabajadores de la Industria Matarazzo (Coopercel), dándole continuidad a la producción de celofán, buscando incorporar cada vez más criterios socio ambientales en su negocio.
De este modo, en diciembre de 2007, Coopercel decidió ir más allá de las exigencias legales que ya estaba cumpliendo con relación al tratamiento de efluentes generados en el proceso productivo. Firmó contrato con la Compañía de Saneamiento Básico do Estado de São Paulo (Sabesp) para la recolección y el tratamiento de 10.500 m3 mensuales de residuos no domésticos.
En mayo de 2008, Coopercel conquistó el Sello Verde, certificación emitida por el Consejo Nacional de Defensa Ambiental (CNDA) a las empresas que comprueban periódicamente que sus ciclos de vida no son agresivos al medio ambiente y a la sociedad. Entre los criterios exigidos está la prohibición del uso de mano de obra infantil, no poner en riesgo la salud de los consumidores y no causar impacto ambiental significativo.
Actualmente, Coopercel cuenta con 120 cooperados y una producción promedio mensual de 150 toneladas, se debe considerar que la capacidad máxima de la fábrica puede alcanzar las 300 toneladas mensuales. A pesar de que el producto lo adquieren principalmente grandes empresas y revendedores de celofán, Coopercel está lanzando cantidades menores para que se comercialicen en supermercados, dirigidas a los consumidores domésticos. |
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| PRINCIPALES CLIENTES |
Convertidores y revendedores de envases, industria de cinta adhesiva y de artículos de caucho, gráficas, frigoríficos, industria de alimentos en general, parrillas, entre otros.
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